El reconocido mandolinista brasilero brindó una clínica en la escuela. En ella contó algunas anécdotas de su vida y de su historia musical, que empezó a las 5 años con una mandolina de 8 cuerdas, a la que tocaba en un trio junto a su padre y su hermano. Durante la charla con los alumnos tocó algunas canciones propias y de artistas de su país para luego deleitar con una versión de “Adios Nonino” de Astor Piazzolla. Este carioca, que en sus canciones utiliza elementos del jazz, la samba, el rock, el pop, el lundu y el choro, es llamado por medios internacionales como el “Jimi Hendrix” de la mandolina. En 2007 fue nominado para el Grammy Latino del Mejor Disco Instrumental por “Brasilianos” álbum que grabó junto a su quinteto, ternado junto a Chick Corea y Béla Fleck. Compartió el escenario con afrtistas de la talla de Maria Bethânia, Ivan Lins, João Bosco, Seu Jorge, John Paul Jones (Led Zeppelin), Richard Galliano, Richard Bona, Béla Fleck and the Flecktones.