Este baterista norteamericano, líder del Phil Maturano Quartet, brindó una clínica para los alumnos de batería de todos los módulos, en el Auditorio de Ciudad de La Paz. Con la batería girada hacia uno de los laterales, Maturano permitió que los presentes puedan seguir al dedello cada uno de sus movimientos. Desde una laptop disparó unas bases hechas por él mismo, sobre las que dibujó compases que fue explicando al terminar cada canción. “La música debe sentirse en el cuerpo”, sentenció al detallar porque se llaman a los compases como “aire” y “tierra”. “Hay que entender que para un baterista el estudio del ritmo es fundamental”, lanzó. Maturano finalizó así su estadía en la Argentina, con varios shows en distintos escenarios porteños y sigue de gira con su cuarteto con tres meses en diferentes capitales europeas.